La visita

 


2009, Mis salones, instalación, video y sonido. CDEx, UQAM.
Objetos decorativos y muebles intervenidos, muletas, parlantes, video, cables, secuencias sonoras.

MIS SALONES (LA Visita) es un proceso de búsqueda y creación que se origina en mis primeros años de inmigración en Québec. Los primeros contactos sociales fueron momentos de aprendizaje importantes donde descubrí la confrontación de estereotipos y los procesos de reafirmación de la identidad por medio de un relato que se reconstruye una y otra vez.

El proceso de construcción de esta propuesta consistió en realizar visitas a personas de género, edad y origen diversos; argentinos, libaneses, rumanos, franceses, colombianos, quebequenses. Con ellos hablamos de integración y de adaptación. Gracias a estos encuentros pudimos constatar la diversidad de opiniones sobre las políticas de inmigración en Québec y Canadá. Igualmente se intentó aproximarse a la manera como estas políticas influencian el cotidiano de las personas que toca.

Los diálogos fueron documentados por medio de grabaciones sonoras en el lugar mismo de las visitas.
El resultado de estos encuentros fue presentado en la galería en forma de documentación sonora a partir de las voces de los participantes, las que fueron incluidas en la instalación compuesta por muebles y objetos pintados del mismo color del piso de la galería. Al interior de esa sala fantasma se proyectan las imágenes de las salas visitadas.

Las secuencias sonoras que componen la instalación pueden ser escuchadas en su integridad aquí.
Con las voces de Charles y Ray (francés)

Claude, Luna, Daniel, Sergio 1 (francés, español)

Gunis, Segio 2, Sonia, Valérie (francés, español)

Isabelle y Sergio 2 (francés)

Karla, Kimura, Tatiana y Anne (francés, español)

Ray y Maria (francés)

Tatiana, Kimura y Luna (francés, español)

Valérie, Tony y Sergio (francés)

Imágenes de la instalación

“La ficción se infiltra en la sala de exposición. El espacio está limpio, aséptico, es un marco a interior de una institución, controlado por normas, por gustos. Las obras son precisas, están despojadas, descontaminadas de lo cotidiano. La trama tejida en el taller es desnudada, lo personajes acusados, sus fantasmas denunciados. En el paso del taller a la galería, las “obras” son purificadas. Los muros, pisos, la luz, son delimitados (definidos). La galería es la sombra de esa hibridación de identidades. Se siente la ausencia y la presencia del laberinto, de la casa de Corazón Desfasado. Ella aparece como nunca antes. En la casa, la presiento. En la galería, ella se exhibe.” Fritta Caro